El sábado fue el cumple de mi amiga Isabel. 9 de noviembre,
como la canción de Cecilia. Ya, algunos no tenéis ni idea de lo que estoy
hablando, pero es una canción muy bonita, (un poco tierna también) que me (nos)
gustaba mucho de pequeña(s) y podéis escuchar aquí. Yo es que de música no
entiendo mucho, pero tengo un amigo, al que quiero mucho, que sabe un montón ;-) .Os invito a echar
un ojo a su Blog . Si os gusta, guardadlo en favoritos, porque tiene un nombre que tela...(No me ha quedado nada forzada la cuña eh..)
Llevo una semana deseando escribir esta entrada, pero hasta hoy no lo he podido entregar. A Isabel aún no le había regalado nada hecho por mí, y éste me hacía especial ilusión. Sabía que últimamente se había aficionado al ganchillo, porque en el último café compartimos técnicas para hacer el “anillo mágico” con el que se empiezan los patucos de Itxaso , así que decidí hacerle algo relacionado con el crochet que está tan de moda últimamente.
Llevo una semana deseando escribir esta entrada, pero hasta hoy no lo he podido entregar. A Isabel aún no le había regalado nada hecho por mí, y éste me hacía especial ilusión. Sabía que últimamente se había aficionado al ganchillo, porque en el último café compartimos técnicas para hacer el “anillo mágico” con el que se empiezan los patucos de Itxaso , así que decidí hacerle algo relacionado con el crochet que está tan de moda últimamente.
Primero pensé en hacerle una bolsa para guardar el punto,
pero no me convencía del todo... Así que le hice un costurero para que guardase los ganchillos.
Me alucina como funcionan las ideas. De repente se me ocurre
algo, y cuando empiezo a hacerlo, me van viniendo mil ideas más y mejores. Así
que normalmente el resultado no suele tener nada que ver con la idea
original.
Primero elegí las telas, y cuando ya tenía todo cortado, me
pareció un poco sosa la solapa. Y como últimamente me ha dado por bordar (pido
perdón a las bordadoras de verdad), lo personalicé con su nombre.
Y así se lo he entregado esta misma tarde:
Ella, encantada. Tan encantada, que ya lo ha empezado a utilizar. Alfileres, impredibles, ganchillos y hasta las tijeras de cartón esperando a ser reemplazadas por unas de verdad ;)